{"id":423,"date":"2026-08-13T15:46:35","date_gmt":"2026-08-13T18:46:35","guid":{"rendered":"https:\/\/biorednoticias.cl\/?p=423"},"modified":"2026-08-13T15:55:00","modified_gmt":"2026-08-13T18:55:00","slug":"chile-dejo-de-tener-hijos-la-crisis-silenciosa-que-cambiara-el-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/biorednoticias.cl\/index.php\/2026\/08\/13\/chile-dejo-de-tener-hijos-la-crisis-silenciosa-que-cambiara-el-pais\/","title":{"rendered":"Chile dej\u00f3 de tener hijos: la crisis silenciosa que cambiar\u00e1 el pa\u00eds"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Chile alcanz\u00f3 en 2025 apenas 0,99 hijos por mujer. En 32 a\u00f1os perdi\u00f3 casi la mitad de sus nacimientos y, si las actuales proyecciones se cumplen, dentro de apenas dos a\u00f1os comenzar\u00e1n a morir m\u00e1s personas de las que nacen. No es una singularidad chilena: gran parte del mundo desarrollado est\u00e1 recorriendo el mismo camino. La pregunta ya no es solamente por qu\u00e9 dejamos de tener hijos. Es qui\u00e9n sostendr\u00e1 el pa\u00eds cuando esos hijos que no nacieron deber\u00edan estar trabajando.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante d\u00e9cadas el temor demogr\u00e1fico mundial fue exactamente el contrario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9ramos demasiados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gobiernos, cient\u00edficos y organismos internacionales discut\u00edan c\u00f3mo alimentar, educar y proporcionar recursos a una poblaci\u00f3n mundial que crec\u00eda aceleradamente. Esa preocupaci\u00f3n no ha desaparecido completamente: la poblaci\u00f3n mundial todav\u00eda aumentar\u00e1 durante varias d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero debajo de ese crecimiento est\u00e1 ocurriendo algo diferente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La humanidad est\u00e1 teniendo muchos menos hijos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Naciones Unidas estima que la poblaci\u00f3n mundial, que era de unos 8.200 millones en 2024, llegar\u00e1 aproximadamente a 10.300 millones a mediados de la d\u00e9cada de 2080 y despu\u00e9s comenzar\u00e1 a disminuir. M\u00e1s de la mitad de los pa\u00edses ya tiene una fecundidad inferior a los 2,1 hijos por mujer necesarios para reemplazar generacionalmente su poblaci\u00f3n en ausencia de migraci\u00f3n. China, Corea del Sur, Italia y Espa\u00f1a est\u00e1n entre las naciones que Naciones Unidas clasifica como de fecundidad ultrabaja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Chile lleg\u00f3 mucho m\u00e1s r\u00e1pido de lo esperado a ese mundo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">146.446 ni\u00f1os<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1993 nacieron en Chile 275.916 personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2025 fueron 146.446.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En apenas 32 a\u00f1os desapareci\u00f3 el equivalente al <strong>46,9% de los nacimientos anuales<\/strong>. Durante el mismo per\u00edodo la tasa global de fecundidad cay\u00f3 59,4%. En 2025 alcanz\u00f3 <strong>0,99 hijos por mujer<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es una proyecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son estad\u00edsticas vitales provisionales del Instituto Nacional de Estad\u00edsticas elaboradas junto al Registro Civil y el Ministerio de Salud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Censo 2024 agrega otra pieza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1992, el 70,7% de las mujeres chilenas entre 15 y 49 a\u00f1os ten\u00eda hijos. En 2024 era el 56,6%. Lo especialmente significativo es que la mayor disminuci\u00f3n ocurri\u00f3 recientemente: <strong>nueve puntos porcentuales entre 2017 y 2024<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Incluso territorialmente el fen\u00f3meno ya comenz\u00f3 a sentirse. En 2025, el <strong>45,1% de las comunas chilenas present\u00f3 crecimiento natural negativo<\/strong>: murieron m\u00e1s personas de las que nacieron. La Araucan\u00eda, Biob\u00edo, Los Lagos y Valpara\u00edso concentran buena parte de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Chile todav\u00eda crece porque nacimientos, mortalidad y migraci\u00f3n interact\u00faan. Pero el reloj ya est\u00e1 funcionando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El INE proyecta que <strong>desde 2028 habr\u00e1 m\u00e1s defunciones que nacimientos a nivel nacional<\/strong>. La poblaci\u00f3n continuar\u00eda aumentando algunos a\u00f1os principalmente por la din\u00e1mica acumulada y migratoria, alcanzar\u00eda aproximadamente 20,6 millones en 2035 y comenzar\u00eda a disminuir desde 2036. Para 2070, el pa\u00eds tendr\u00eda alrededor de 17 millones de habitantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No estamos hablando del a\u00f1o 2100.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos hablando de cambios que comenzar\u00e1n durante esta d\u00e9cada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">No es solamente Chile<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed comienza la parte que cambia la naturaleza del problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si la natalidad estuviera desplom\u00e1ndose \u00fanicamente en Chile podr\u00edamos buscar una explicaci\u00f3n exclusivamente chilena: salarios, vivienda, sistema previsional, incertidumbre pol\u00edtica o pol\u00edticas familiares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero ocurre tambi\u00e9n en sociedades extraordinariamente diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jap\u00f3n registraba 1,26 hijos por mujer en 2022. Corea del Sur hab\u00eda ca\u00eddo a 0,72 en 2023. Noruega \u2014rica, estable, con generoso permiso parental, educaci\u00f3n infantil universal y amplia protecci\u00f3n social\u2014 cay\u00f3 desde 1,98 en 2009 hasta 1,41 en 2022.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto desmonta una explicaci\u00f3n c\u00f3moda: <strong>no existe una sola causa<\/strong>. Pero permite formular una pregunta m\u00e1s profunda. Cuando el mismo fen\u00f3meno aparece en pa\u00edses con culturas, religiones, niveles de renta, precios de vivienda y pol\u00edticas familiares muy diferentes, deja de ser suficiente buscar una explicaci\u00f3n local. Hay que buscar tambi\u00e9n el mecanismo com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vivienda, precariedad laboral o pol\u00edticas parentales no pueden descartarse. La evidencia internacional demuestra que influyen. Lo importante es otra cosa: <strong>ninguna de ellas, por s\u00ed sola, explica por qu\u00e9 sociedades tan distintas terminan convergiendo hacia fecundidades extraordinariamente bajas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La OCDE encuentra que el encarecimiento de la vivienda tiene un efecto negativo significativo sobre la fecundidad. Tambi\u00e9n importan estabilidad laboral, disponibilidad de cuidado infantil, permisos parentales, compatibilidad entre trabajo y familia y seguridad econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">UNFPA lleg\u00f3 en 2025 a una conclusi\u00f3n particularmente reveladora: <strong>millones de personas no est\u00e1n renunciando voluntariamente a los hijos que desean; no logran tenerlos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una investigaci\u00f3n realizada en 14 pa\u00edses que concentran m\u00e1s de un tercio de la poblaci\u00f3n mundial, uno de cada cinco encuestados esperaba no alcanzar el n\u00famero de hijos deseado. Entre las principales barreras aparecieron costo de crianza, vivienda, inseguridad laboral, preocupaci\u00f3n por el futuro y ausencia de una pareja adecuada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otro estudio internacional de UNFPA, la seguridad financiera fue considerada importante para convertirse en padres por el 88% de los j\u00f3venes consultados y la estabilidad laboral por el 87%.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gente no necesariamente dej\u00f3 de querer familias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para muchos, <strong>formarlas se volvi\u00f3 m\u00e1s dif\u00edcil<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El precio invisible de un hijo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed aparece una explicaci\u00f3n econ\u00f3mica mucho m\u00e1s profunda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El economista de la Universidad de Chicago Gary Becker desarroll\u00f3 durante d\u00e9cadas una idea fundamental para comprender las decisiones familiares, culminada en <em>A Treatise on the Family<\/em> (1981): un hijo no cuesta solamente pa\u00f1ales, alimentaci\u00f3n, educaci\u00f3n o vivienda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuesta <strong>tiempo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y el tiempo tiene valor econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A medida que aumenta la educaci\u00f3n, las oportunidades profesionales y la participaci\u00f3n laboral femenina, abandonar o ralentizar una carrera para cuidar hijos tiene un costo potencial mucho mayor. Dicho de otra manera: <strong>el desarrollo no solamente encarece algunas cosas; tambi\u00e9n encarece el tiempo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y cuanto m\u00e1s vale econ\u00f3micamente una hora de vida profesional, mayor es el costo de dedicar miles de esas horas a la crianza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero ser\u00eda incorrecto transformar aquello en \u201clas mujeres trabajan y por eso no tienen hijos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La evidencia moderna apunta precisamente en otra direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La OCDE observa que en sociedades donde las mujeres pueden compatibilizar realmente trabajo y familia, mayor empleo femenino puede coexistir con <strong>mayor fecundidad<\/strong>. El problema aparece cuando una persona debe escoger entre desarrollar su vida profesional o desarrollar su familia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Corea del Sur es probablemente el laboratorio m\u00e1s extremo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su fecundidad cay\u00f3 a 0,72 en 2023, aument\u00f3 a 0,75 en 2024 y alcanz\u00f3 0,80 en 2025. La recuperaci\u00f3n existe y ser\u00eda incorrecto ocultarla. Pero despu\u00e9s de a\u00f1os de pol\u00edticas familiares, cuidado infantil, permisos y transferencias, contin\u00faa extraordinariamente lejos de los 2,1 hijos necesarios para el reemplazo generacional. La OCDE concluye que las pol\u00edticas familiares son una pieza del rompecabezas, no una cura completa, porque persiste un conflicto profundo entre maternidad y carrera profesional, adem\u00e1s de elevados costos de vivienda, educaci\u00f3n y presi\u00f3n laboral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los bonos ayudan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero <strong>un cheque no devuelve a\u00f1os de carrera, tiempo ni seguridad<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El experimento que tampoco resolvi\u00f3 el problema<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Noruega proporciona la contraprueba necesaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tiene permisos parentales bien remunerados, educaci\u00f3n y cuidado infantil universal y accesible, brecha salarial relativamente peque\u00f1a y uno de los Estados de bienestar m\u00e1s desarrollados del planeta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y tambi\u00e9n disminuy\u00f3 fuertemente su fecundidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propia OCDE reconoce que el caso noruego contin\u00faa siendo parcialmente un rompecabezas. Adem\u00e1s de factores econ\u00f3micos aparecen cambios culturales: maternidad m\u00e1s tard\u00eda, familias m\u00e1s peque\u00f1as, mayor educaci\u00f3n y nuevas prioridades vitales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jap\u00f3n agrega otra advertencia. D\u00e9cadas de estancamiento o descenso inmobiliario no produjeron por s\u00ed mismas una recuperaci\u00f3n sostenida de la fecundidad. Italia y Polonia muestran que una tradici\u00f3n cultural o religiosa favorable a la familia tampoco garantiza reemplazo generacional. Los pa\u00edses n\u00f3rdicos demuestran, a su vez, que excelentes permisos y sistemas de cuidado pueden reducir barreras sin necesariamente devolver la fecundidad a 2,1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ninguno de estos ejemplos demuestra que vivienda, pol\u00edticas familiares, cultura o trabajo sean irrelevantes. Demuestran algo m\u00e1s inc\u00f3modo: <strong>todo ello influye, pero no es suficiente para explicar el problema completo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto obliga a abandonar dos simplificaciones opuestas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es cierto que todo se solucione entregando dinero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero tampoco es cierto que las condiciones econ\u00f3micas sean irrelevantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fecundidad moderna parece responder a una combinaci\u00f3n de <strong>costo econ\u00f3mico, costo de oportunidad, transformaci\u00f3n cultural, relaciones de pareja, vivienda, expectativas futuras y capacidad real de conciliar crianza y proyecto personal<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una advertencia escrita en 1956<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay adem\u00e1s una historia casi olvidada que merece ser recuperada, no como explicaci\u00f3n \u00fanica del derrumbe demogr\u00e1fico, sino como una pregunta sobre los incentivos que construyeron los Estados modernos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A mediados de los a\u00f1os cincuenta, el economista alem\u00e1n <strong>Wilfrid Schreiber<\/strong> dise\u00f1\u00f3 una propuesta de seguridad social basada en un contrato entre generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su razonamiento era sencillo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los trabajadores activos producen los recursos que permiten sostener a quienes ya dejaron de trabajar. Pero esos mismos trabajadores tambi\u00e9n deben financiar y criar a quienes producir\u00e1n cuando ellos envejezcan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Schreiber propon\u00eda, por ello, que el sistema reconociera ambos extremos: <strong>vejez e infancia<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La reforma alemana de 1957 incorpor\u00f3 fundamentalmente la primera mitad de esa l\u00f3gica: los trabajadores financiar\u00edan a los jubilados. La propuesta de incorporar una suerte de \u201cpensi\u00f3n de infancia y juventud\u201d no fue adoptada. La documentaci\u00f3n hist\u00f3rica alemana confirma esta diferencia entre el plan original y lo finalmente implementado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser\u00eda hist\u00f3ricamente excesivo afirmar que aquella decisi\u00f3n <strong>caus\u00f3<\/strong> la crisis mundial de fecundidad. Pero la asimetr\u00eda que dej\u00f3 instalada merece atenci\u00f3n: las sociedades desarrollaron mecanismos colectivos cada vez m\u00e1s sofisticados para financiar la vejez, mientras la formaci\u00f3n material y temporal de la generaci\u00f3n siguiente continu\u00f3 descansando en gran medida sobre las familias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A Konrad Adenauer se le atribuye una respuesta que envejeci\u00f3 extraordinariamente mal:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLos ni\u00f1os siempre vendr\u00e1n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que ser rigurosos: la frase est\u00e1 <strong>atribuida<\/strong> a Adenauer y no existe certeza documental de que la pronunciara exactamente as\u00ed. Incluso fuentes alemanas oficiales utilizan la expresi\u00f3n \u201cse dice que\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo importante no es la frase.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es la idea econ\u00f3mica detr\u00e1s de ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante generaciones se asumi\u00f3 que producir la siguiente generaci\u00f3n era algo que las familias har\u00edan espont\u00e1neamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy sabemos que no necesariamente ocurre.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La paradoja del hijo ajeno<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed aparece una cuesti\u00f3n inc\u00f3moda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Criar un hijo supone para una familia alimentaci\u00f3n, vivienda, salud, educaci\u00f3n y miles de horas de cuidado durante aproximadamente dos d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando ese ni\u00f1o se convierte en adulto, comienza a producir, consumir y pagar impuestos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parte del beneficio econ\u00f3mico de aquella inversi\u00f3n privada se transforma entonces en beneficio colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto crea una asimetr\u00eda real: <strong>los padres soportan una parte importante del costo de producir la siguiente generaci\u00f3n, mientras toda la sociedad participa posteriormente de su productividad<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El informe Walsh lo denomina de manera deliberadamente provocadora \u201ctragedia de los comunes demogr\u00e1fica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La formulaci\u00f3n merece discusi\u00f3n acad\u00e9mica, pero el problema econ\u00f3mico que se\u00f1ala existe: una sociedad necesita generaciones futuras aunque, individualmente, cada ciudadano pueda optar por no financiar su crianza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso ayuda a explicar por qu\u00e9 la natalidad dej\u00f3 de ser solamente un asunto privado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pregunta econ\u00f3mica es inc\u00f3moda pero leg\u00edtima: <strong>\u00bfconstruimos sociedades en las que tener hijos genera una parte importante de sus beneficios futuros para todos, mientras una parte desproporcionada de los costos presentes permanece en quienes deciden tenerlos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si la respuesta es afirmativa, existe un problema de incentivos que ning\u00fan bono ocasional resolver\u00e1 por s\u00ed solo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lo \u00fanico que no puede aplazarse indefinidamente<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe todav\u00eda una tercera capa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sociedad contempor\u00e1nea convirti\u00f3 muchas decisiones que antes ten\u00edan calendarios relativamente r\u00edgidos en decisiones aplazables. Se puede estudiar m\u00e1s tarde, cambiar de profesi\u00f3n a los cuarenta, iniciar una empresa a los cincuenta, formar una nueva pareja o comenzar otra vida en otro pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La maternidad y la paternidad tambi\u00e9n se han desplazado hacia edades mayores. Ese aplazamiento tiene razones comprensibles: educaci\u00f3n prolongada, ingreso tard\u00edo al empleo estable, vivienda, b\u00fasqueda de pareja, desarrollo profesional y deseo de alcanzar seguridad antes de formar una familia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero existe una diferencia fundamental: <strong>la biolog\u00eda reproductiva no se ha desplazado al mismo ritmo que nuestras expectativas sociales<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso una parte de la crisis contempor\u00e1nea puede no consistir \u00fanicamente en personas que deciden no tener hijos. Tambi\u00e9n incluye personas que desean tenerlos m\u00e1s adelante y descubren que el margen biol\u00f3gico, relacional o econ\u00f3mico termin\u00f3 siendo menor de lo esperado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta dimensi\u00f3n necesita cautela: no permite responsabilizar a las mujeres ni convertir decisiones personales en obligaciones p\u00fablicas. Pero s\u00ed obliga a estudiar la distancia creciente entre la edad en que las sociedades modernas consideran razonable formar una familia y el calendario biol\u00f3gico dentro del cual esa decisi\u00f3n resulta m\u00e1s sencilla.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfY las AFP?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed tambi\u00e9n debemos separar evidencia de ideolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1980 Chile cre\u00f3 mediante el Decreto Ley 3.500 un sistema basado en <strong>capitalizaci\u00f3n individual<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La intuici\u00f3n parece resolver el problema demogr\u00e1fico: si cada trabajador acumula su propio capital, ya no necesita que una generaci\u00f3n joven financie directamente su jubilaci\u00f3n como ocurre en un sistema de reparto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la econom\u00eda real es m\u00e1s compleja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un fondo puede acumular acciones, bonos y otros activos. Sin embargo, el valor y rentabilidad futura de esos activos dependen de econom\u00edas que produzcan, empresas que vendan, consumidores que compren y trabajadores que generen actividad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propia literatura de la OCDE advert\u00eda hace d\u00e9cadas que <strong>incluso los sistemas completamente capitalizados no escapan enteramente a las presiones demogr\u00e1ficas<\/strong>, aunque la diversificaci\u00f3n internacional puede amortiguarlas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La OCDE contin\u00faa considerando actualmente el envejecimiento y la ca\u00edda de la fecundidad como riesgos para sistemas previsionales y mercados financieros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto no significa que reparto y capitalizaci\u00f3n sean equivalentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No lo son.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El reparto est\u00e1 mucho m\u00e1s directamente expuesto a la relaci\u00f3n entre cotizantes y jubilados. La capitalizaci\u00f3n puede diversificar inversiones internacionalmente y distribuir parte del riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero ninguno puede independizar completamente la jubilaci\u00f3n de la econom\u00eda que existir\u00e1 cuando esos ahorros deban transformarse en bienes y servicios reales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lo que comienza a desaparecer<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La consecuencia m\u00e1s visible del descenso demogr\u00e1fico no ser\u00e1 una estad\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser\u00e1 una sala de clases.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s otra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y despu\u00e9s un colegio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una generaci\u00f3n peque\u00f1a necesita menos jardines infantiles, menos escuelas y, a\u00f1os despu\u00e9s, menos universidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego llega al mercado laboral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Habr\u00e1 menos trabajadores j\u00f3venes entrando mientras aumenta la poblaci\u00f3n mayor que necesita salud, pensiones y cuidados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La OCDE calcula que la poblaci\u00f3n chilena de entre 20 y 64 a\u00f1os podr\u00eda caer <strong>23% durante los pr\u00f3ximos 40 a\u00f1os<\/strong>, frente a aproximadamente 13% para el promedio de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El FMI ya advierte que el envejecimiento puede disminuir el dinamismo econ\u00f3mico chileno y considera necesario elevar participaci\u00f3n laboral y productividad para compensar los efectos demogr\u00e1ficos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Menos nacimientos hoy significa menos trabajadores dentro de veinte a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero tambi\u00e9n significa menos contribuyentes, menos consumidores j\u00f3venes, mayor gasto sanitario y una estructura pol\u00edtica crecientemente dominada por electores de mayor edad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfPuede la inmigraci\u00f3n resolverlo?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puede ayudar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No puede borrar el problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Chile ten\u00eda estimados cerca de 1,92 millones de residentes extranjeros a fines de 2023.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La migraci\u00f3n puede aumentar r\u00e1pidamente la poblaci\u00f3n en edad laboral y por eso ser\u00e1 inevitablemente parte de cualquier estrategia demogr\u00e1fica futura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero existe una limitaci\u00f3n poco discutida: los inmigrantes tambi\u00e9n envejecen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para mantener permanentemente una estructura joven mediante inmigraci\u00f3n ser\u00eda necesario sostener sucesivas generaciones migratorias, con consecuencias sociales, territoriales y pol\u00edticas que tambi\u00e9n requieren planificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La inmigraci\u00f3n puede comprar tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No reemplaza una pol\u00edtica demogr\u00e1fica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El pa\u00eds que viene<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Chile todav\u00eda piensa el problema como natalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Probablemente deber\u00e1 comenzar a pensarlo como <strong>demograf\u00eda<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque intentar llevar nuevamente la fecundidad desde 0,99 hasta 2,1 exclusivamente mediante bonos parece poco realista a la luz de la experiencia internacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema, entonces, no admite una consigna sencilla. No es solamente vivienda. No es solamente empleo. No son las mujeres trabajando. No es la p\u00e9rdida de religi\u00f3n. No es el individualismo. No es la falta de subsidios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Todo aquello puede influir. Ninguna explicaci\u00f3n basta.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que s\u00ed aparece es una combinaci\u00f3n particularmente poderosa: tener hijos exige una enorme inversi\u00f3n privada de dinero y tiempo; el costo de oportunidad de ese tiempo aumenta con el desarrollo; una parte del retorno social de criar a la siguiente generaci\u00f3n se distribuye sobre toda la sociedad; y las decisiones familiares se postergan dentro de un calendario biol\u00f3gico que no se posterga con ellas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Naciones Unidas considera altamente improbable que los pa\u00edses que ya alcanzaron fecundidades ultrabajas regresen al nivel de reemplazo durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso existen dos pol\u00edticas distintas que Chile deber\u00e1 desarrollar simult\u00e1neamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera consiste en eliminar barreras para quienes <strong>s\u00ed quieren tener hijos<\/strong>: vivienda, cuidado infantil, compatibilidad laboral, corresponsabilidad, estabilidad econ\u00f3mica y protecci\u00f3n de las trayectorias profesionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda es posiblemente m\u00e1s dif\u00edcil:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>preparar Chile para funcionar con menos j\u00f3venes y muchos m\u00e1s adultos mayores.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso significa productividad, automatizaci\u00f3n, inmigraci\u00f3n administrada, ciudades adaptadas, prolongaci\u00f3n voluntaria de vidas laborales, reconversi\u00f3n de infraestructura educacional, sistemas de cuidado y una discusi\u00f3n previsional que incorpore la demograf\u00eda como variable central.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Naciones Unidas ya recomienda precisamente tecnolog\u00eda, automatizaci\u00f3n, capacitaci\u00f3n permanente y extensi\u00f3n de oportunidades laborales en las sociedades que envejecen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante mucho tiempo pensamos que el futuro consist\u00eda en administrar una poblaci\u00f3n creciente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese futuro cambi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los ni\u00f1os que no nacieron en 2025 no se notar\u00e1n demasiado ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se notar\u00e1n en 2045, cuando no lleguen al mercado laboral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y entonces ya ser\u00e1 demasiado tarde para concebirlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Biored Noticias | Investigaci\u00f3n especial<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chile alcanz\u00f3 en 2025 apenas 0,99 hijos por mujer. En 32 a\u00f1os perdi\u00f3 casi la mitad de sus nacimientos y, si las actuales proyecciones se cumplen, dentro de apenas dos a\u00f1os comenzar\u00e1n a morir m\u00e1s personas de las que nacen. No es una singularidad chilena: gran parte del mundo desarrollado est\u00e1 recorriendo el mismo camino. La pregunta ya no es solamente por qu\u00e9 dejamos de tener hijos. Es qui\u00e9n sostendr\u00e1 el pa\u00eds cuando esos hijos que no nacieron deber\u00edan estar trabajando. Durante d\u00e9cadas el temor demogr\u00e1fico mundial fue exactamente el contrario. \u00c9ramos demasiados. Gobiernos, cient\u00edficos y organismos internacionales discut\u00edan c\u00f3mo alimentar, educar y proporcionar recursos a una poblaci\u00f3n mundial que crec\u00eda aceleradamente. Esa preocupaci\u00f3n no ha desaparecido completamente: la poblaci\u00f3n mundial todav\u00eda aumentar\u00e1 durante varias d\u00e9cadas. Pero debajo de ese crecimiento est\u00e1 ocurriendo algo diferente. La humanidad est\u00e1 teniendo muchos menos hijos. Naciones Unidas estima que la poblaci\u00f3n mundial, que era de unos 8.200 millones en 2024, llegar\u00e1 aproximadamente a 10.300 millones a mediados de la d\u00e9cada de 2080 y despu\u00e9s comenzar\u00e1 a disminuir. M\u00e1s de la mitad de los pa\u00edses ya tiene una fecundidad inferior a los 2,1 hijos por mujer necesarios para reemplazar generacionalmente su poblaci\u00f3n en ausencia de migraci\u00f3n. China, Corea del Sur, Italia y Espa\u00f1a est\u00e1n entre las naciones que Naciones Unidas clasifica como de fecundidad ultrabaja. Chile lleg\u00f3 mucho m\u00e1s r\u00e1pido de lo esperado a ese mundo. 146.446 ni\u00f1os En 1993 nacieron en Chile 275.916 personas. En 2025 fueron 146.446. En apenas 32 a\u00f1os desapareci\u00f3 el equivalente al 46,9% de los nacimientos anuales. Durante el mismo per\u00edodo la tasa global de fecundidad cay\u00f3 59,4%. En 2025 alcanz\u00f3 0,99 hijos por mujer. No es una proyecci\u00f3n. Son estad\u00edsticas vitales provisionales del Instituto Nacional de Estad\u00edsticas elaboradas junto al Registro Civil y el Ministerio de Salud. El Censo 2024 agrega otra pieza. En 1992, el 70,7% de las mujeres chilenas entre 15 y 49 a\u00f1os ten\u00eda hijos. En 2024 era el 56,6%. Lo especialmente significativo es que la mayor disminuci\u00f3n ocurri\u00f3 recientemente: nueve puntos porcentuales entre 2017 y 2024. Incluso territorialmente el fen\u00f3meno ya comenz\u00f3 a sentirse. En 2025, el 45,1% de las comunas chilenas present\u00f3 crecimiento natural negativo: murieron m\u00e1s personas de las que nacieron. La Araucan\u00eda, Biob\u00edo, Los Lagos y Valpara\u00edso concentran buena parte de ellas. Chile todav\u00eda crece porque nacimientos, mortalidad y migraci\u00f3n interact\u00faan. Pero el reloj ya est\u00e1 funcionando. El INE proyecta que desde 2028 habr\u00e1 m\u00e1s defunciones que nacimientos a nivel nacional. La poblaci\u00f3n continuar\u00eda aumentando algunos a\u00f1os principalmente por la din\u00e1mica acumulada y migratoria, alcanzar\u00eda aproximadamente 20,6 millones en 2035 y comenzar\u00eda a disminuir desde 2036. Para 2070, el pa\u00eds tendr\u00eda alrededor de 17 millones de habitantes. No estamos hablando del a\u00f1o 2100. Estamos hablando de cambios que comenzar\u00e1n durante esta d\u00e9cada. No es solamente Chile Aqu\u00ed comienza la parte que cambia la naturaleza del problema. Si la natalidad estuviera desplom\u00e1ndose \u00fanicamente en Chile podr\u00edamos buscar una explicaci\u00f3n exclusivamente chilena: salarios, vivienda, sistema previsional, incertidumbre pol\u00edtica o pol\u00edticas familiares. Pero ocurre tambi\u00e9n en sociedades extraordinariamente diferentes. Jap\u00f3n registraba 1,26 hijos por mujer en 2022. Corea del Sur hab\u00eda ca\u00eddo a 0,72 en 2023. Noruega \u2014rica, estable, con generoso permiso parental, educaci\u00f3n infantil universal y amplia protecci\u00f3n social\u2014 cay\u00f3 desde 1,98 en 2009 hasta 1,41 en 2022. Esto desmonta una explicaci\u00f3n c\u00f3moda: no existe una sola causa. Pero permite formular una pregunta m\u00e1s profunda. Cuando el mismo fen\u00f3meno aparece en pa\u00edses con culturas, religiones, niveles de renta, precios de vivienda y pol\u00edticas familiares muy diferentes, deja de ser suficiente buscar una explicaci\u00f3n local. Hay que buscar tambi\u00e9n el mecanismo com\u00fan. Vivienda, precariedad laboral o pol\u00edticas parentales no pueden descartarse. La evidencia internacional demuestra que influyen. Lo importante es otra cosa: ninguna de ellas, por s\u00ed sola, explica por qu\u00e9 sociedades tan distintas terminan convergiendo hacia fecundidades extraordinariamente bajas. La OCDE encuentra que el encarecimiento de la vivienda tiene un efecto negativo significativo sobre la fecundidad. Tambi\u00e9n importan estabilidad laboral, disponibilidad de cuidado infantil, permisos parentales, compatibilidad entre trabajo y familia y seguridad econ\u00f3mica. UNFPA lleg\u00f3 en 2025 a una conclusi\u00f3n particularmente reveladora: millones de personas no est\u00e1n renunciando voluntariamente a los hijos que desean; no logran tenerlos. En una investigaci\u00f3n realizada en 14 pa\u00edses que concentran m\u00e1s de un tercio de la poblaci\u00f3n mundial, uno de cada cinco encuestados esperaba no alcanzar el n\u00famero de hijos deseado. Entre las principales barreras aparecieron costo de crianza, vivienda, inseguridad laboral, preocupaci\u00f3n por el futuro y ausencia de una pareja adecuada. En otro estudio internacional de UNFPA, la seguridad financiera fue considerada importante para convertirse en padres por el 88% de los j\u00f3venes consultados y la estabilidad laboral por el 87%. La gente no necesariamente dej\u00f3 de querer familias. Para muchos, formarlas se volvi\u00f3 m\u00e1s dif\u00edcil. El precio invisible de un hijo Aqu\u00ed aparece una explicaci\u00f3n econ\u00f3mica mucho m\u00e1s profunda. El economista de la Universidad de Chicago Gary Becker desarroll\u00f3 durante d\u00e9cadas una idea fundamental para comprender las decisiones familiares, culminada en A Treatise on the Family (1981): un hijo no cuesta solamente pa\u00f1ales, alimentaci\u00f3n, educaci\u00f3n o vivienda. Cuesta tiempo. Y el tiempo tiene valor econ\u00f3mico. A medida que aumenta la educaci\u00f3n, las oportunidades profesionales y la participaci\u00f3n laboral femenina, abandonar o ralentizar una carrera para cuidar hijos tiene un costo potencial mucho mayor. Dicho de otra manera: el desarrollo no solamente encarece algunas cosas; tambi\u00e9n encarece el tiempo. Y cuanto m\u00e1s vale econ\u00f3micamente una hora de vida profesional, mayor es el costo de dedicar miles de esas horas a la crianza. Pero ser\u00eda incorrecto transformar aquello en \u201clas mujeres trabajan y por eso no tienen hijos\u201d. La evidencia moderna apunta precisamente en otra direcci\u00f3n. La OCDE observa que en sociedades donde las mujeres pueden compatibilizar realmente trabajo y familia, mayor empleo femenino puede coexistir con mayor fecundidad. El problema aparece cuando una persona debe escoger entre desarrollar su vida profesional o desarrollar su familia. Corea del Sur es probablemente el laboratorio m\u00e1s extremo. Su fecundidad cay\u00f3 a 0,72 en 2023, aument\u00f3 a 0,75<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":427,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-423","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/biorednoticias.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/423","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/biorednoticias.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/biorednoticias.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/biorednoticias.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/biorednoticias.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=423"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/biorednoticias.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/423\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":426,"href":"https:\/\/biorednoticias.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/423\/revisions\/426"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/biorednoticias.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/427"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/biorednoticias.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=423"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/biorednoticias.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=423"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/biorednoticias.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}