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COLUMNA DE OPNIÓN | SEÑALES CONTRADICTORIAS

Por Magdalena Aninat

Directora Centro de Filantropía e Inversiones Sociales. UAI

“Es importante avanzar en el proyecto de ley que crea un nuevo régimen de donaciones, fuente importante de sostenibilidad de las organizaciones sin fines de lucro”.

En las distintas veredas políticas, escuchamos una preocupación transversal por avanzar en bienestar social y enfrentar los efectos del cambio climático. Desafíos tan complejos requieren de la participación de los distintos actores, incluidas las organizaciones de la sociedad civil, que tienen especial capacidad de soluciones imovadoras y cercanas a los beneficiarios.

Por ello, es importante avanzar en el proyecto de ley que crea un nuevo régimen de donaciones, fuente importante de sostenibilidad de las organizaciones sin fines de lucro. Sin embargo, llaman la atención algunas indicaciones propuestas en el Senado al proyecto en discusión, especialmente las referidas a incluir restricciones a las donaciones que pueden realizar los directores de estas organizaciones.

Estas personas son los más cercanos adherentes a las diversas causas (salud, medio ambiente, cultura, etcétera) que una organización impulsa. Su aporte es, en muchos casos, la base para conseguir otros donantes. Así, parece un contrasentido prohibir que quienes impulsan una organización sin fines de lucro puedan donar a ella o puedan convocar a sus propias redes a aportar.

Fortalecer la transparencia y la fiscalización es un mejor camino para evitar el posible mal uso de normas que debieran facilitar —y no entorpecer – la descentralización de la filantropía.


Magdalena Aninat

Directora Centro de Filantropía e Inversiones Sociales

Periodista de la Universidad Católica, cuenta además con Máster en Gestión y Evaluación de Inversiones de la Facultad de Ingeniería de la UAI, Postítulo en Administración mención en Cultura de la Universidad de Chile y Diplomado en Evaluación de Impacto de Programas Sociales de Harvard Kennedy School. Su experiencia laboral incluye liderar políticas públicas en el ámbito de sistema de donaciones, y en cultura, artes y patrimonio además de desempeñarse como directora de empresas. Su labor ha sido reconocida por El Mercurio y Mujeres Empresarias como una de las 100 Mujeres Líderes 2016.