En su casa se recupera Lajino contagiado por Hantavirus

Este martes 29 de enero, el Seremi de Salud del Biobío, Héctor Muñoz, confirmó el primer caso de contagio por Hantavirus del año 2019 en la región, correspondiente a un hombre de 37 años, quien consultó inicialmente en el Hospital de Laja.

“Podemos confirmar el primer caso de Hantavirus en la región del Biobío. No tuvo un resultado fatal como ha sucedido con otros casos, y eso también tiene que ver con lo que pasó el año 2018, donde de 8 casos en la región no hubo ninguna fatalidad, y eso ha sido fruto de una campaña agresiva, que se repetirá este 2019 nuevamente, para evitar posibles contagios o que las personas contraigan la enfermedad en sectores silvestres y rurales y sobre todo en verano.  Sucedió en Laja, y fue en el proceso de remoción de paja, típico de la  zona rural”, señaló el Seremi de Salud del Biobío, Héctor Muñoz.

El paciente evoluciona positivamente, sin requerir atención hospitalaria.

El Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus es una zoonosis viral transmitida al ser humano por roedores silvestres, tratándose de una enfermedad endémica de nuestro país, cuya sintomatología se caracteriza por fiebre, mialgias, cefalea, en algunos casos trastornos gastrointestinales, seguido por dificultad respiratoria e hipotensión, pudiendo evolucionar rápidamente, llegando a insuficiencia respiratoria grave y shock; y que se transmite principalmente a través de la inhalación de aerosoles producidos a partir de la orina, fecas o saliva de roedores infectados, teniendo mayor riesgo las personas que viven, trabajan o pasean en sectores rurales, donde está presente el reservorio.

Antecedentes estadísticos

A nivel nacional se registran 9 casos confirmados, 2 de ellos pertenecientes a la región del Maule, 2 a la región de Los Lagos, 2 a la región de Ñuble, 1 a Biobío y otros 2 en estudio.

El año 2018 en la región, incluyendo a Ñuble, se registraron 8 casos (4 en Ñuble, 3 en Biobío y 1 en Arauco), sin registrarse letalidad. A nivel nacional, en tanto, se contabilizaron 33 casos, con 7 fallecidos, lo que equivale a una letalidad del 21,1%.

El perfil de casos da cuenta que el 87,8% corresponde a sexo masculino y un 12,5% femenino, con una mediana de edad de 32,5 años (que van desde los 24 a los 55).

De acuerdo a ocupación un 37,5% corresponde a trabajadores forestales, mientras que el 12,5% a operador de maquinaria, 12,5% temporero, 12,5% dueño de casa, 12,5% estudiante y 12,5% sin especificar.

De acuerdo a factor de riesgo, un 25% tuvo exposición por excursión rural, un 25% exposición por trabajo rural y 50% exposición por residencia rural.

 Plasma de suero hiperinmune

Desde 2017 se han transfundido con plasma un total de 34 personas, 8 de la región del Biobío y 17 de otras regiones del país.  4 fueron descartados por ISP, 25  sobrevivieron (8 de la región del Biobío y 17 de otras regiones del país), mientras que 5 fallecieron (todos de otras regiones del país.

El año 2018, se transfundieron 24 personas, 3 descartados como Hanta, 2 fallecidos (pertenecientes a otras regiones del país); 19 sobrevivientes (7 de Biobío y 12 de otras regiones) y 3 descartados por ISP.

El año 2019, 6 pacientes fueron trasfundidos, 1 descartado por ISP, 3 vivos y 2 fallecidos.  Uno de los fallecidos corresponde a la región de Ñuble.

Investigación epidemiológica

Lizardo Meneses, encargado provincial de epidemiología, indicó que como corresponde se está efectuando una investigación epidemiológica y ambiental.

El profesional de Salud Pública explicó que esta investigación consiste en ubicar los contactos, para tener el control y evitar un nuevo contagio dentro de los contactos o cercanos de la persona afectada.  Además se hace la investigación ambiental, la que tras investigar los lugares por donde transitó o estuvo el afectado, para determinar el probable lugar de contagio.

Refuerzo medidas de prevención

La autoridad sanitaria volvió a recalcar las medidas de prevención para evitar contraer el hanta:

  • Asista solo a campings autorizados, que cuenten con autorización sanitaria.
  • Use carpas cerradas y con piso, no arme la carpa cerca de la maleza.
  • Utilice solo senderos oficiales, no transite por lugares oscuros y con maleza.
  • Ventile por 30 minutos antes de entrar a lugares cerrados por largo tiempo.
  • Después de ventilar, rocíe el suelo y superficies con agua y cloro. Luego limpie y barra.
  • Mantenga el exterior de casas y bodegas libre de maleza y basura.
  • Mantenga las bodegas y leñeras ventiladas y ordenadas, sin materiales de desechos.
  • Selle y desratice galpones, bodegas y leñeras.
  • Mantenga los alimentos y agua fuera del alcance de los roedores, almacenándolos siempre en envases herméticos.
  • Evite el ingreso de los roedores a las viviendas tapando los orificios y cavidades por donde puedan entrar.
  • No mate zorros, culebras y lechuzas: le protegen de los roedores.