Comité Operativo de Emergencia se reunió por alerta amarilla de volcán Copahue

Esta tarde en la Gobernación provincial de Biobío, se llevó a cabo un Comité Operativo de Emergencias, en donde la Gobernadora María Teresa Browne citó a los servicios públicos y organismos pertinentes que deben actuar en la eventualidad de verse afectados ante una emergencia en el volcán Copahue. “En vista de que hay una alerta amarilla en el volcán Copahue, citamos a los servicios para coordinar, modificar y actualizar datos y así trabajar en conjunto en el caso de que se presentara una alerta roja. Esto es algo preventivo, debemos estar organizados y estar preparados ante una posible evacuación, pero el llamado es a la tranquilidad, como hemos señalado anteriormente, una de las prioridades del Gobierno del Presidente Piñera es la seguridad y en eso como Gobernación estaremos apoyando la labor de ONEMI , aunque no existen comunidades ni servicios cerca del área de peligrosidad del volcán” enfatizó la primera autoridad provincial.

Recordemos que la Oficina Nacional de Emergencias (ONEMI) ha manifestado a los medios de comunicación y a la ciudadanía en general, que la situación del volcán Copahue no es grave, pero que se debe tener precaución. En este sentido su directora en Biobío, Gilda Grandón, dijo que técnicamente el Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN) lo ha declarado al volcán en alerta amarilla, lo que quiere decir que tiene su actividad sobre la actividad base que tienen los volcanes. “Existe un peligro actual que está circunscrito a un kilómetro alrededor del cráter activo. Esa alerta amarilla que decretó SERNAGEOMIN, nos llevó a nosotros como ONEMI, a activar una alerta amarilla para el sistema de protección civil, que lleva a situaciones como la que tenemos hoy, que es activar los servicios, que revisen sus planificaciones para operar en caso de erupciones volcánicas”.

Ambas autoridades hicieron un llamado a la tranquilidad de la ciudadanía, ya que esta alerta es preventiva, y la peligrosidad del volcán es hasta 1 kilómetro alrededor de cráter activo donde no hay comunidades, servicios ni población que puedan ser afectados ante una emergencia.