Día Internacional de la Mujer: ¿celebrar o presionar?

La conmemoración del Día Internacional de la Mujer, aquello que partió como un justo reconocimiento a mujeres mártires, hoy puede parecer una forma de discriminación.

¿Hemos tenido que formalizar esta fecha con actividades y eventos que reivindiquen el rol de la mujer en la sociedad, para poder disimular las desigualdades que aún prevalecen? En la práctica, ocurre todo lo contrario: se visibilizan más.

Sin duda el mes de marzo ha tomado más fuerza desde el momento en que se le ha reconocido como el mes de la mujer. Aunque los países desarrollados muestran avances significativos en términos de igualdad de género, se puede observar que a veces la presión obtiene mejores resultados que las políticas que se implementen al respecto.

Es el caso de Islandia, cuando en 1975, el 90% de las mujeres decidió tomarse las calles para manifestarse por la igualdad. Dicha presión social fue la antesala para concebir una política de equidad de género que, incluso, a inicios de este año se tradujo en la aprobación de una ley de igualdad salarial.

Esta situación está ad portas de repetirse, toda vez que España busca convocar a una huelga general por las mujeres con el mismo fin. Si bien es cierto, los movimientos sociales a nivel mundial han desplazado barreras permitiendo alcanzar objetivos impensados en décadas anteriores, se podría presagiar que Chile tomará este tipo de acciones para transitar por la misma ruta en términos de igualdad de género, tal como ya lo ha hecho por las garantías de derechos sociales fundamentales.

Catalina Maluk
Decana Facultad de Economía y Negocios
Universidad Central