La pesadilla por conciliar el sueño en los más pequeños

El regreso de las vacaciones trae consigo una serie de dificultades que implican el acomodarnos a nuevos ritmos y tiempos distintos. La distención del verano, marcada por actividades más relajadas, playa, juegos, trasnochar y por consiguiente levantarse más tarde, se ve forzada a volver a su cauce, con ritmos más acordes a las actividades laborales y escolares que se deben asumir; comienza por lo tanto, la dificultad de conciliar el sueño a fin de poder levantarnos más temprano.

Si bien es cierto, éste tiene un gran impacto en nosotros como adultos, se acrecienta transformándose en una verdadera pesadilla para los más pequeños de nuestras familias, los que comienzan a vivenciar grandes dificultades y procesos de verdadera angustia cuando se acerca la hora de dormir.

Sin embargo, esta dificultad no solo afecta a nuestros niños y niñas, sino que también altera el humor de adultos y en muchas oportunidades el clima familiar, es posible de abordar mediante una serie de elementos y disposición del ambiente en pos de permitir conciliar el sueño y tener un descanso reparador. Muchos de nosotros hemos escuchado la frase “el orden externo invita al orden interno”, más que simples palabras es una verdadera actitud de vida, en la cual efectivamente interactuar con un ambiente ordenado donde la ropa, zapatos, adornos y juguetes, estén en el lugar que corresponda, se traduce en un verdadero equilibrio y armonía interna, elemento que por lo tanto cobra vital importancia a la hora de conciliar el sueño.

Entonces, debemos invitar a nuestros niños – y a nosotros mismos- a ordenar todo lo que ocupa el espacio de la habitación antes de ir a dormir, a fin de que el efecto visual del orden se traduzca en mayor tranquilidad para cada uno, induciendo posteriormente el sueño.

Otro elemento importante, es cambiar el ritmo de las actividades cuando se acerca la hora de ir a dormir, seleccionando efectivamente aquellas que resulten más tranquilas y pausadas, como escuchar música o un cuento, u observar sus láminas. Recuerde que la ropa limpia y cómoda, se transforma en un excelente aliado para un sueño reparador. Considere además que para regular el sueño, es necesario mantener diariamente la misma hora de ir a dormir.

En definitiva, un ambiente limpio y ordenado, el realizar actividades más tranquilas, el dormir con ropa cómoda y el mantener un horario estable, permitirán que la hora del sueño no se transforme en una gran pesadilla.

Dra. Jocelyn Uribe C.
Jefa de Carrera de Educación Parvularia.
Universidad Central