Anuncian modificaciones al Convenio celebrado en 1958 entre la Dirección de Obras Hidráulicas y ENDESA, hoy Enel.

Las medidas fueron explicadas por el subdirector nacional de la DOH, ante representantes de los agricultores, turismo y energía.

Esta mañana en la Gobernación Provincial de Biobío, se realizó una exposición por parte de la Dirección de Obras Hidráulicas del Ministerio de Obras Públicas, con respecto a las modificaciones que se aplicarán al Convenio celebrado en el año 1958 entre la DOH y ENDESA, actualmente ENEL.

Este convenio regula la operación y aprovechamiento de las aguas del Lago Laja, compatibilizando el uso de las aguas tanto para riego como para energía.

En este sentido el Subdirector nacional de Obras Hidráulicas, Rodrigo Saavedra, indicó que “El convenio del 1958 otorgó flujos de agua, para distintos usuarios, metros cúbicos por segundo de agua que podría no estar disponible. Ahora, se va distribuir un agua existente, es decir al 30 de noviembre sabemos cuánta agua tiene el lago y, de acuerdo a esa disponibilidad, vamos a distribuir y ajustar nuestras demandas”.

Lo que busca el actual modelo de aprovechamiento y uso de las aguas del Lago Laja es cambiar los vigentes caudales a volúmenes existentes a repartir cada inicio de temporada. Se crearán tres embalses en el lago; generación en la parte alta del lago, riego en la parte baja y “ahorros” para el mismo cuerpo de agua.

Es un hito fundamental en que la provincia de Biobío, poniéndose de pie, formando un frente cívico logró imponer que la DOH con la buena voluntad del gobierno de la Presidenta Bachelet, y la asesoría técnica de los profesionales de la Dirección de Obras Hidráulicas, más el buen criterio de la ex Endesa, hoy Enel, lograron un acuerdo en que se inicia un nuevo rumbo en la explotación y el uso de las aguas del Lago Laja. Es un paso señero, es importante, ya que soluciona un problema que quedó del gobierno anterior y que nosotros hoy estamos solucionando”.

El representante del ejecutivo en Biobío indicó además que con estas modificaciones al Convenio de 1958 se hace eficiente el uso del recurso para riego con las aguas primaverales de los ríos y se embalsa toda el agua posible. Se incluyen además, aguas para uso turístico, como los Saltos del Laja –por ejemplo- gran atractivo dentro de la provincia y la región del Biobío.

Sin duda este nuevo avance en la explotación de las aguas del Lago Laja es un gran progreso para diversos sectores, entre ellos la agricultura.  La Asociación de Canalistas del Laja a través de su gerente Héctor Sanhueza, manifestó que el modelo propuesto es muy ingenioso y que tiene grandes cualidades. “Sobre el sistema Laja hay una demanda de recursos hídricos mayor a la capacidad de generación, por lo cual se requería un modelo de esta naturaleza. Ahora esto plantea desafíos, ya que lo que se está haciendo es una habilitación para gestionar el agua, ya no vamos a ocupar el agua de acuerdo a un caudal, sino que a un volumen y, por ejemplo, si en plena temporada de riego se produce una lluvia vamos a poder hacer ahorro en el Lago Laja, de tal forma de traspasar esos excedentes circunstanciales generados por las precipitaciones en aquellos periodos en que la sequía nos afecte”.

Cabe destacar que otra de las medidas propuestas es la instalación de una mesa técnica permanente de Riego-Energía-Estado en donde las controversias que se generen por el uso y explotación de las aguas sean definidas por el Estado, ya que el cuerpo de agua tiene carácter de lago. Finalmente una vez conformada la junta de vigilancia en el lago, será la misma quien supervigile la distribución de las aguas.