Planta de Plomados de Los Ángeles: El triunfo de los ciudadanos organizados

Por: René Núñez Ávila

Abogado y profesor de la Universidad de Chile

 Los ciudadanos organizados logramos paralizar -al menos temporalmente- la instalación de una planta recicladora de plomo en la comuna de Los Angeles. De ello surgen agradecimientos y lecciones.

Fueron unas pocas personas que comenzaron a alertar a la población de manera insistente sobre el tema, básicamente, a través de las redes sociales. Nuestros agradecimientos sinceros a Oscar Fernández, Karin Ortega, Gastón Rodriguez  y Damary Espinoza.  A ellos se unieron distintos tipos de organizaciones como Newen Kimun, el movimiento de doña Ana Seguel, dirigentes vecinales y nos fuimos sumando muchos. También merecen amplio reconocimiento los medios de comunicación que se la jugaron por informar con reportajes profundos. Debemos sentirnos orgullosos de los medios locales: La Tribuna, Radio Camila y Biored Noticias, entre otros. Puede que falten nombres pero el reconocimiento es a todos los que saben que se levantaron con fuerza para oponerse a esta planta contaminante.  Aquí se fusionaron todas las voces y todos los colores.

Además, hay lecciones que se deben aprender. Uno. Que los ecologistas y ambientalistas trabajen unidos por sus principios y convicciones. Ellos son los primeros que deben informar y educar a la gente, dirigentes vecinales, labor que ahora deben continuar. Dos. Seguir utilizando la tecnología para unirnos, sea por la vía de whatapps o facebook, para estar atentos y comunicados. Tres. Lograr una red de profesionales de buena voluntad y angelinos que estén al servicio de la comunidad para que ayudemos a las juntas de vecinos y organizaciones, cada uno en su rubro: veterinarios, ecologistas, médicos, abogados, asistentes sociales, etc. Cuatro.-  No olvidar que existen otros casos de contaminación pendientes: KDM sin que pague sus multas y sigue incumpliendo normas. La gente de Caliboro nos necesita ya que existen cinco millones de fecas en sus ríos, producto de la piscicultura. La gente de San Carlos de Purén sigue viviendo con moscas y fecas de las vacas.

En suma, somos una ciudadanía mucho más alerta y exigente. Experimentamos una revolución social silenciosa, un fenómeno social, apoyado en el avance constante y vertiginoso de la tecnología, el aumento del conocimiento, la extensión de las comunicaciones, la globalización, el mejoramiento del nivel de vida del hombre común, dando paso a otro tipo de sociedad. Nos debemos adaptar a un mundo que está cambiando aceleradamente. Sin lugar a dudas que lo vivido estas semanas, fue una prueba ostensible del poder de ciudadanos organizados.