“Lecciones del basurero de Til Til “

René Núñez Ávila

Abogado y profesor de la Universidad de Chile

 Que tengamos el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación es un derecho constitucional, nadie lo discute. Cómo se protege y cómo se vulnera a diario es el problema.

Esta semana hemos visto la reacción enérgica del Alcalde y parlamentarios de la zona, impidiendo un nuevo relleno sanitario en una zona saturada y humillada con la basura de Santiago: Til Til. El Alcalde clausuró uno de los rellenos parcialmente y el tema escaló a nivel nacional.

Mientras tanto, en nuestra zona, una de las empresas monopólicas de país -KDM-, funciona con total normalidad sin que, salvo honrosas excepciones,  se manifiesten las autoridades en contra de este relleno.

¿Por qué es tan distinta la reacción? ¿Dónde están nuestras autoridades?

Ante la inercia o parálisis de dichas autoridades, la gente es la que se moviliza. Ante la indiferencia aparecen movimientos que intentan cuestionar los procesos siendo que el rechazo de todos debería ser espontáneo.

Si miramos la legislación, los privados (esta empresa en particular),  ubica un terreno, hace asociaciones y cumple la normativa pero no existe un ordenamiento o visión estratégica del tema. Se anuncian demandas y reuniones pero no pasa nada. Además, no se piensa en el largo plazo respecto al tema y si alguien lo hace, no es escuchado.

Falta participación ciudadana en estos tema medioambientales y los privados avanzan logrando lentamente las autorizaciones de nuestras autoridades elegidas democráticamente.

Ahí están las zonas saturadas de Coronel, Titil, Huasco y Quinteros, diciendo, pero si ya están contaminadas… sigamos contaminando. Al final, los temas se asientan y pasan a ser normales pero…no lo son.

Descubierto el sistema de operar, avanzan estas empresas en todo el país ya que cumplen la normativa pero con una mirada de corto plazo y jamás se les exige una mirada de largo plazo.  

Basta con buscar en google y saber cómo Noruega cuenta con plantas de recuperación de energía con un gran espacio de concreto, lleno de basura. Convierten la basura en calor y electricidad para la ciudad de Oslo (Waste to energy (WTE).

¿Donde están los estudios para replicarlo y crear una legislación y normativa en Chile a nivel nacional, regional, provincial y/o local? ¿O, seguiremos viendo como una pequeña comuna como Til Til asume el costo medioambiental de la basura por todo el gran Santiago. ¿O, seguiremos viendo -con resignación, como Los Angeles asume el costo medioambiental de la basura de Temuco?

Nosotros, la juventud y las generaciones futuras demandan tener una mirada más global, estratégica, tecnológica y moderna del tema de la basura. Que  Tiltil sirva de lección.