Nos deja “La Bombera”. Las calles de Los Ángeles no la volverán a ver pasar.

Más de alguna vez se cruzó por nuestro camino. A veces contestaba nuestro saludo con una sonrisa, otras su mirada enojada nos hacía bajar la vista, evitando un confrontamiento y muchas veces más nos ignoró como si no existiéramos. Pero nos acostumbramos a verla pasear por las calles de Los Ángeles. Con su andar cansino, con su casaca azul y sus bototos negros. Con su casco rojo y su mochila al hombro… La reconocíamos como nuestra. Todos la apodábamos “La Bombera”

Hoy ya no está, y las calles angelinas la extrañarán, los bancos de la plaza, las cercanías de la Primera Comisaría, donde generalmente buscaba descanso a sus cansados huesos.

A veces, alguien de buen corazón le llevaba una taza de té caliente y unos sándwiches, ella los agradecía con una sonrisa y los ojos húmedos.

Nunca supimos su nombre, jamás se lo preguntamos, sólo la veíamos pasar. Hoy sabemos que se llamaba Elsa Véjar Pérez.

Elsa que ya contaba 63 años, Fue llevada al Hospital de la Familia y Comunidad de Yumbel donde dejó de existir a las 06:15 horas de este martes.

“La Bombera” tenía secretos que se irán con ella a la tumba. Secretos como el origen del millón setecientos mil pesos que se encontró en su poder. Dinero que quizá recolectó en su pasear por las calles, o que data de mucho tiempo. Eso parece al momento de saber que entre los billetes se encontraron escudos. Moneda que dejó de circular en 1975.

Hablan de la incógnita que significa el destino de este dinero y las redes sociales explotan diciendo que el dinero era de su propiedad y que debe ser usado en darle una digna sepultura. Nunca habíamos visto un consenso tan generalizado. Nadie piensa de otra manera. Si vivió tantos años en la calle, es justo que hoy tenga un lugar donde descansar en paz.