Fue detenido por robo en lugar no habitado. Entró a robar a una casa piloto en Los Ángeles

J.H.A.C. caminaba por las calles de Los Ángeles, posiblemente buscando a algún cliente a quien vender uno de los tres papelillos de cocaína que llevaba en el bolsillo del pantalón. Era demasiado tarde y con el frío que azotaba la ciudad, nadie asomaba ni la punta de la nariz fuera del calor y la comodidad del hogar. Era pasada la medianoche. Tal vez tendría que buscar otra forma para hacerse de un poco de dinero. Dinero fácil por supuesto.

Pasaba por la calle Esmeralda y al girar la mirada se encontró con la casa piloto de una constructora. No lo pensó dos veces, siempre era mejor robar en un lugar sin habitantes; el riesgo era menor.

Tan silenciosamente como pudo y ayudado por la linterna del celular, entró hasta el patio y de ahí no le resultó difícil ingresar a la vivienda. Al interior comenzó a buscar algo para llevarse, pero no había mucho que elegir. Obvio, era una casa piloto. Divisó entre la oscuridad una aspiradora y pensó que era un buen botín.

Salió callado, pero no contaba con que algún vecino lo vería salir de la casa, la que a esa hora no debería tener visitantes, mucho menos uno que se llevara un electrodoméstico entre las manos.

Carabineros no tardó en llegar y logró dar con el paradero de este individuo de 26 años, quien aún llevaba su premio, a muy pocas cuadras del lugar del robo. Tras el control de detención se pudo verificar que este individuo tiene 23 causas de las cuales dos se mantienen vigentes por receptación y hurto, ambas del juzgado de garantía de Los Ángeles. Finalmente es puesto a disposición del Ministerio público y los tres papelillos serán derivados al Servicio de Salud