Alcalde de Negrete pedirá revisión de medida que raciona agua potable rural

El edil y dirigentes de los sectores afectados aseguraron estar dispuestos a agotar las instancias para lograr revertir la medida que consideran un atropello a sus derechos humanos.
Desconcierto ha ocasionado en la comunidad negretina, el decreto emitido por la Intendencia de Biobío, y, en el que se informa de nuevas restricciones a la entrega de agua potable en camiones aljibes a familias del sector rural. Ante los reclamos de los afectados por este reajuste del vital recurso, el edil de la comuna solicitará la revisión de la medida que complica aún más la situación de cientos de vecinos afectados por el déficit hídrico.
Francisco Melo indicó que “nos hemos reunido con los dirigentes de los sectores afectados que están muy preocupados por esta nueva disposición que raciona casi a la mitad la entrega de un elemento tan importante para la vida humana como lo es el agua, más aún en esta época en que las altas temperaturas hacen más imprescindible aún contar con ella en el hogar. Los hemos escuchado y hemos sido muy claros en exponer que vamos a realizar todas las gestiones necesarias para solucionar este difícil escenario para nuestros vecinos que ya venían lidiando con la incómoda situación de vivir sin agua en sus casas y tener que depender de la entrega de los camiones aljibes”.
Entre otras disposiciones, el decreto expone que cada municipio debe proveer los vehículos necesarios para el transporte y distribución del elemento, así como la reducción en la cantidad de litros diarios distribuidos por persona (en un rango de 30 a 50lts.), los que hasta antes de esta nueva reglamentación no tenían limite de entrega y que serán entregados parcialmente o de una sola vez cada semana. La medida raciona aún más el acceso al agua potable de vecinos que aún no cuentan con plantas de APR en sus sectores.
Los dirigentes afectados, por su parte, expresaron estar dispuestos a llegar hasta las últimas instancias puesto que consideran esta nueva normativa como un atropello a un derecho tan básico como contar con agua para el consumo humano y llamaron a la primera autoridad de la región a ponerse en sus zapatos por un momento y asi reconsiderar la nueva disposición que les afecta.